El incumplimiento del regimen de visitas tras la reforma del Código Penal

El incumplimiento de un regimen de visitas ha dejado de ser perseguible a priori por la vía penal. ¿Qué consecuencias tiene esto?

Hasta julio de 2015 cuando alguno de los progenitores incumplía el régimen de visitas de forma deliberada, se le castigaba con una falta por incumplimiento prevista en el artículo 618.2 del Código Penal, penada con multa o con trabajos en beneficios de la comunidad.

Cuando esto sucedía, el otro progenitor solo tenía que acudir a poner una DENUNCIAen cualquier comisaria cercana. Puesta la DENUNCIA se abría automáticamente un proceso penal en el que no era necesario, ni siquiera, ser asistido y/o representado por abogado y procurador.

Desde julio de 2015 y tras la reforma del Código Penal, esto ha dejado de ser así. El incumplimiento de un régimen de visitas ha dejado de ser perseguible a priori por la vía penal.

¿Qué consecuencias tiene esto?

Ante un incumplimiento se obliga a acudir a la vía civil para pedir al juez que EJECUTE LA SENTENCIA que contiene el régimen de visitas, con el objetivo de obligar al otro progenitor a cumplir con el régimen de visitas estipulado.

En dicha DEMANDA, se solicita además que se le imponga una sanción o multa coercitivas y se le aperciba que en caso de otro incumplimiento, estaría cometiendo un delito de desobediencia a la autoridad. Podría incluso llegarse a la retirada de la custodia.

A diferencia de la vía penal, la vía civil requiere obligatoriamente la intervención de abogado y procurador.

¿Qué consecuencias trae esta reforma?

  1. Encarece las reclamaciones al obligar a la parte perjudicada a contratar los servicios de un abogado y un procurador. Se podría solicitar al condena en costas al que ha incumplido si se gana el proceso.
  2. No se puede ir directamente por la vía penal al despenalizarse las faltas. Es necesario acudir primero a la vía civil y si después de este paso vuelve a incumplir, podremos acudir a la vía penal pero no por un incumplimiento de régimen de visitar, sino que por una desobediencia a la autoridad contemplado como delito en el artículo 556 del código penal.