Mil días de alimentación sana

Gobiernos y organismos de salud pública se ponen las pilas para alertar y concienciar a la población de que acogerse a una alimentación sana y desterrar los hábitos nocivos para la salud es una cuestión, literalmente, vital.

Mil días de alimentación sana

El Gobierno vasco se ha embarcado en un ambicioso proyecto para conseguir una alimentación saludable en Euskadi. Se trata de un proyecto innovador que ha sido elaborado de forma coordinada por instituciones, empresas y destacados cocineros

que contempla cinco líneas de actuación y 18 proyectos concretos en distintos ámbitos de la sociedad para impulsar y enraizar unos hábitos de alimentación más saludables:

Máquinas de vending: La mitad de los productos de las máquinas de 'vending' tendrán que ser frutas, verduras y otros productos saludables. Es decir, vending “inteligente y saludable” con el objetivo de que al menos el 50% de los productos ofertados cumplan con los requisitos de la Estrategia NAOS (Estrategia para la nutrición, actividad física y prevención de la obesidad). Estos productos se identifican con una pegatina verde situada en su número correspondiente en la máquina y están  compuestos por ensalada, fruta, yogur, lácteos y muesli, entre otros.

Los comedores escolares: El plan del Ejecutivo exigirá menús más saludables en los pliegos de contratación de las cocinas centrales que sirvan en las escuelas y se realizarán seguimientos para que se cumplan. A su vez, se pretende conseguir una elaboración de platos de frutas y verduras más atractivos, una manera de educar el paladar que lleve a que el 60% de los jóvenes coman fruta diariamente y el 22% consuma verdura todos los días. Alrededor del 50% de los niños, niñas y jóvenes comen cada día en los comedores escolares y por ello, el Gobierno vasco considera que influir en el consumo que tiene lugar en estos entornos puede contribuir de forma notable a mejorar los hábitos alimentarios de la población infantil y juvenil.

Centros de trabajo: Son muchas las personas que comen cada día en el centro de trabajo, ya sea porque disponen de servicio de comedor o catering o porque llevan su propia comida de casa. Por ello, se va a impulsar un programa de orientación a las empresas y centros de trabajo para acordar medidas centradas en mejorar qué se come, cuándo (horarios laborales, ritmos de ingesta…) y el cómo (elaboraciones espacios compartidos destinados a comer).

Hostelería: Se va a poner en marcha una guía multimedia para orientar a los establecimientos a la hora de disponer de una oferta saludable.

App lúdico pedagógica: Otro canal para motivar el conocimiento y la práctica de hábitos de vida saludables entre los jóvenes es la creación de una App lúdico pedagógica y una cuenta de twitter que “comience a agitar la red y ejerza una labor pedagógica y de impulso mediático de la alimentación saludable”.

1.000 días: El plazo para obtener los primeros resultados positivos: aumentar en un 20% el número de jóvenes y niños y niñas que consumen fruta y verdura diariamente; reducir el consumo de sal en un 20%; reducir el consumo de azúcares libres en un 20% y conseguir que el 50 % de los agentes e iniciativas que trabajan en pro de la alimentación saludable de la población vasca esté trabajando en red.

Científicamente está comprobado que la alimentación es un factor determinante para un 30% de los casos de cáncer, diabetes, hipertensión, enfermedad isquémica del corazón y de obesidad. Actualmente, el 95% de las enfermedades crónicas en Euskadi están relacionadas con los hábitos alimentarios, ciertas deficiencias nutricionales o la falta de ejercicio, entre otras.

Además, se va a apoyar y formar a profesionales de la salud para homogeneizar las pautas generales que ofrecen para una alimentación saludable e incorporar la alimentación como factor de mejora de la salud y prevención de patologías.

 

 

 

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Alimentos que matan

90.000 españoles mueren cada año por la ingesta de ‘comida basura’, que no son precisamente pizzas y hamburguesas, sino cantidad de productos que se ofertan a diario en los paneles y estanterías del supermercado. Así de contundente se muestra la organización VSF Justicia Alimentaria Global, integrada por médicos, veterinarios, abogados y otros profesionales liberales, que se ha propuesto «salvar vidas» entre los usuarios de la industria alimentaria española, carente de una «regulación seria». La cifra de víctimas es resultado de una investigación publicada en ‘British Medical Journal’. Es decir, la industria de la alimentación se lleva cada año la vida de uno de cada cinco fallecidos.

“Lo que está ocurriendo en nuestro país es un desastre, un verdadero problema de salud pública y de conculcación de derechos humanos”, afirma Javier Guzman, director de VSF Justicia Alimentaria Global. Según diferentes trabajos que maneja la organización, por cada día de vida que nos quita el tabaco, la imposibilidad de llevar una dieta saludable se cobra otros cuatro. Esto es así porque el 44% de la población, casi la mitad de los ciudadanos, carece de los recursos necesarios para financiarse una alimentación sana, ajustada a los cánones de la dieta mediterránea y, en consecuencia, se ve obligada a recurrir a producto barato, precocinado y generalmente insano. “Comer es lo que más nos enferma”, sentencia.

Sal, azúcar y grasas saturadas

El estudio revela que un 55% de las cardiopatías son consecuencia directa de la mala alimentación, lo mismo que el 40% de los casos de diabetes tipo 2 y el 40% de los cánceres de colon, estómago y esófago. Los caballos de batalla de nuestra mesa son tres y se llaman, según la Organización Mundial de la Salud: azúcar, sal y grasas saturadas. La institución internacional con sede en Ginebra sostiene que la ingesta diaria de la primera no debería superar los 25 gramos; la de sodio los 5; y los 15 gramos, la de grasas saturadas.

La atención sanitaria de las enfermedades provocadas por este tipo de alimentos genera a las arcas del Estado un desembolso anual de 20.000 millones de euros, lo que supone el 20% del gasto total en salud. “Hemos llegado a un punto en que todo esto merece una reflexión muy seria y amplia”, defiende Guzmán. “No podemos seguir permitiéndonos ser el primer país de la Unión Europea en obesidad infantil y el segundo del mundo”.

Un informe de la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC) ha alertado de que sólo el 23% de los adolescentes lleva un estilo de vida sano que combine una dieta rica en verduras, pescado y fruta con la práctica regular de ejercicio. VSF Justicia Alimentaria Global atribuye lo que está ocurriendo al “cambio de industria alimentaria» que se ha dado en España en los últimos veinte años. En ese tiempo, “el producto fresco se ha encarecido un 90%” y la comida basura mantiene, en líneas generales, los mismos precios que en la década de los 90. “Hay una franja de población que puede comer mejor, pero la mayoría de los consumidores se ven forzados a hacerlo peor, con un impacto brutal sobre su salud”, advierte.

 

 

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