La conducción ecológica también es efectiva en ciudades pequeñas

Las técnicas de conducción eficientes reducen las emisiones de CO2 del orden de un 21% en los vehículos diésel y en un 17% en los de gasolina, aunque el tiempo de viaje aumenta alrededor de un 7,5%. Además, la OCU denuncia que casi el 70% de coches emiten más CO2 de lo que declaran.

La conducción ecológica también es efectiva en ciudades pequeñas

A pesar de los avances tecnológicos en motores y combustibles, el sector del transporte sigue siendo uno de los mayores emisores de gases de efecto invernadero (GEI), por ello patrones de conducción, incluidas las técnicas de conducción eficiente, se han convertido en una medida complementaria para el ahorro de emisiones de GEI y contaminantes.

Hasta ahora, la mayoría de los estudios de ecodriving se han desarrollado en grandes ciudades que, por lo general, sufren problemas de congestión de tráfico. Por ello desde el Grupo de Investigación Betancourt de la Escuela Politécnica de la Universidad de Extremadura, se ha llevado a cabo un proyecto en colaboración con el Centro de Investigación del Trasporte TRANSyT de la Universidad Politécnica de Madrid para conocer la posible disminución de emisiones de GEI y contaminantes cambiando el comportamiento del conductor en cuanto a su perfil de conducción y la elección de  ruta en ciudades pequeñas y no congestionadas de tráfico como es el caso de la ciudad de Cáceres.

En el marco de un proyecto denominado Eco-Traffic, investigadores de la Universidad de Extremadura han estudiado cual es la ruta más ecológica (ecoruta), "es decir, aquella que minimiza las emisiones contaminantes a la atmósfera”, explica Marta García, coordinadora del grupo de investigación Grupo Betancourt y responsable del proyecto en la UEx. Los autores publican su trabajo en la revista Sustainability.

Mediciones en rutas reales

"Elegimos cuatro rutas fundamentales en la ciudad de Cáceres, con origen-destino Escuela Politécnica y Estación de Renfe, y llevamos a cabo una serie de mediciones reales de distintos parámetros como revoluciones por minuto del motor, consumo de combustible, aceleraciones y desaceleraciones en dos situaciones, conduciendo como una persona conduce normalmente y posteriormente conduciendo después de haber recibido un curso teórico y práctico de ecodriving impartido por  una autoescuela”, apunta García.

Los resultados revelan que con este tipo de conducción se reduce el consumo de combustible y, en concreto, el CO2, del orden de un 21% en los vehículos diésel y en un 17% en gasolina, aunque el tiempo de viaje aumenta entre un 7% u 8%”. Además, el estudio también señala que con ecodriving se conduce a velocidades más bajas y más homogéneas, es decir de una forma más constante, de la misma manera que algunos de los conductores afirmaron que la conducción eficiente causa un cierto grado de aburrimiento y estrés, lo que puede hacer que no quieran practicar esta técnica.

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La OCU denuncia que casi el 70% de coches emiten más CO2 de lo que declaran

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) denuncia que los automóviles de todas las marcas emiten más CO2 que los valores declarados en la homologación: un 41 % rebasa el límite de emisión de partículas y un 27 % supera lo permitido en NOx (óxidos de nitrógeno).

En el caso del CO2, según explica la organización de consumidores, los coches vendidos en la actualidad están homologados de acuerdo con los ciclos NEDC o, los más nuevos, el WLTP, que simulan una conducción urbana y extraurbana.

Sin embargo, la norma permite una serie de "modificaciones" (usar lubricantes especiales, neumáticos sobreinflados, desconectar el alternador, etc) a los coches que van a ser homologados que hacen que el resultado sea más optimista que si se realiza el mismo ciclo en un laboratorio independiente.

OCU, junto a organizaciones europeas, ha realizado las mismas pruebas, los test WLTP, en un laboratorio homologado, en coches salidos del concesionario sin modificar. Los resultados de estos test señalan que el 41 % de los vehículos rebasa los límites de partículas y el 27 % superan el límite legal de NOx.

Los resultados en carretera, según la organización, "son aún peores", ya que "en la actualidad las emisiones reales" se multiplican por 5 respecto de los valores obtenidos durante la homologación "y no hay ninguna norma que sancione este incumplimiento".

En 2019 las emisiones no podrán superar el doble del valor medio en el laboratorio y en 2012 no podrán rebasar en más del 50 %, señala la organización. OCU advierte de que es más grave en los coches antiguos, que emiten mucho más que los modelos nuevos, un problema "especialmente relevante" en España, donde la edad media de los coches supera los 12 años.

Las emisiones de los automóviles son las principales responsables de la mala calidad del aire en las ciudades, lo que tiene consecuencias graves para la salud: alrededor de 24.000 personas fallecen cada año de forma prematura por esta causa.

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