Escuelas alternativas (I)

Es tiempo de búsqueda de colegio, matriculaciones y jornadas de puertas abiertas. Para los padres que buscan educaciones alternativas a la formación tradicional para sus hijos, existen escuelas que apuestan por proyectos que forman personas más proactivas, capaces de trabajar en grupo y con habilidades diferentes a las del siglo pasado. En estos reportajes explicaremos algunas. 

 

Escuelas alternativas (I)

El primer directorio web de educación alternativa de España, Ludus, abrió hace ya seis años gracias a una programadora informática, Almudena García, disconforme con la manera tradicional de enseñar en las escuelas: con asignaturas, libros de texto, exámenes y deberes. Esta madrileña, madre de un niño de 6 años y residente en Girona, creó un mapa virtual con todos los proyectos de educación innovadora para que las familias interesadas pudieran encontrarlos con facilidad. La tarea arrancó con una treintena de reseñas en junio de 2013, pero a día de hoy Ludus recoge casi 500 iniciativas divergentes de la pedagogía oficial. "Está claro que para muchos el paradigma tradicional de educación está agotado. La gente busca otras fórmulas en las que se respete más a los niños y aprendamos todos. Se empieza a apostar en cada vez más sitios por la educación por proyectos, por ejemplo. Tal vez porque la sociedad actual demanda personas más proactivas, capaces de trabajar en grupo y con unas habilidades diferentes a las del siglo pasado", añade.

La mayoría de los proyectos educativos propulsados por colectivos formales e informales cristalizan en escuelas infantiles. De los centros de Ludus, más de 300 están dirigidos a niños de cero a seis años. "La escolarización no es obligatoria hasta esa edad. Nadie te puede obligar a llevar a tu hijo a un centro homologado. Por eso nadie te puede impedir reunirte con otras familias afines y practicar algo parecido al 'homeschooling' en grupo", explica la promotora de Ludus.

Así, han ido surgiendo las madres de día y los grupos de crianza, por ejemplo. Javier Pericacho, coordinador de master de formación de profesorado y autor de una reciente tesis sobre renovación pedagógica, considera que los padres están siendo los primeros en actuar ante la asincronía educativa que según él supone "mantener una escuela del siglo XIX, con profesores del siglo XX para educar a alumnos del siglo XXI". El cuestionamiento del modelo tradicional, con altas tasas de abandono y fracaso escolar, y en el caso de infantil el encarecimiento y la escasez de plazas públicas y gratuitas, hace que muchos padres se decidan a crear un proyecto educativo por su cuenta.

Más del 90 % de los proyectos fichados por Ludus son privados, la mayoría sin ánimo de lucro. El cambio comienza en los padres, según Pericacho, pero también cada vez más profesores están interesados en estas metodologías y empiezan a formarse para adaptarla a sus clases. "Estas escuelas y grupos representan una ruptura pedagógica con lo que se viene haciendo hasta ahora en la educación oficial. Son plurales, muy heterogéneos, pero comparten la finalidad de desplegar una metodología más activa en el aula y más permeable al exterior para fomentar la participación de las familias y el entorno", resume Pericacho.

Tipos de escuela

¿Cuáles son las principales tipos de escuela alternativa en España? Según Ludus, las que siguen filosofías como Waldorf o Montessori, las constructivistas (basadas en proyectos educativos), las democráticas, los grupos de crianza y las madres de día, a las que recientemente se han unido las llamadas ecoescuelas, que abordaremos en el próximo capítulo:

  • Escuelas Libres: Son mayoría de las nuevas iniciativas. No se adscriben a una sola pedagogía, sino que cogen cosas de unas y otras, si bien todas coinciden en el no a demasiadas directrices, respeto a los ritmos e intereses de los niños, libertad unida a responsabilidad. Casi todas están muy marcadas por la obra de Rebeca Wild.
  • Escuelas Waldorf: La asociación que aglutina a los centros Waldorf recoge a madres de día, escuelas de educación infantil, de primaria e institutos. La primera escuela Waldorf abrió en 1979. La filosofía entiende la educación del niño de forma holística, en su conjunto y no por partes. Sin exámenes, libros de texto, ni deberes, la escuela tiene materiales didácticos propios y un método inclusivo con las familias. El objetivo que persiguen es primar la motivación a la obediencia en los alumnos, para lo que suelen contar con una ratio de profesor-alumnos más reducida que la escuela pública.
  • Escuelas Montessori: Otro de los clásicos de la educación alternativa. "El alumno es el protagonista de su educación y el profesor, o director del aprendizaje, un guía que ayuda al niño cuando éste lo solicita", es uno de los principios de la escuela Montessori, que en España lleva casi 30 años instaurada. "El alumno es un ser autónomo y con iniciativas; es un ser responsable y activo que ama el trabajo, y el profesor un creador de ambientes o situaciones didácticas para la realización del trabajo de aprender". Apuestan por la educación plurilingüe y la organización del trabajo individual y grupal.
  • Escuelas democráticas: La característica principal de este tipo de escuelas es que la participación de los alumnos y de los educadores es libre e igualitaria. El referente principal de estas escuelas es Sumerhill en Inglaterra, que desde hace un siglo promueve una educación más enfocada a la búsqueda de la felicidad, sin jerarquías. Las normas las ponen entre todos y las clases o talleres se rigen por el autogobierno y la responsabilidad. "La educación democrática es más que asambleas de alumnos, el voto en las aulas y la generación de reglas internas por los alumnos. Es un movimiento que lleva los principios de la democracia a la estructura escolar, esto implica una total modificación de la forma en que concebimos la escuela. La educación democrática se basa en el respeto a los niños y a los jóvenes. Ocurre cuando se honra y se reconoce a los niños como individuos que participan activamente en su camino por la educación. Es una educación basada en el sentido, la relevancia, la alegría, la comunidad, el amor, y los derechos humanos", resume el blog Escuelademocrática. Una de las escuelas democráticas en activo está en Alicante y se llama Ojo del Agua, que se describe como "un proyecto innovador con base en el respeto, convivencia, la salud emocional y la sostenibilidad".
  • Escuelas constructivistas: El constructivismo es una corriente pedagógica que defiende la necesidad de entregar al alumno herramientas que le permitan construir sus propios procedimientos para resolver una situación problemática, lo que implica que sus ideas se modifiquen y siga aprendiendo. Sigue los postulados de Jean Piaget, que divide los atributos de la inteligencia en "organización y adaptación". Es más conocida como educación por proyectos, en los que el rol del maestro cambia a facilitador, se promueve la investigación, el trabajo en equipo y la exposición de los alumnos de sus descubrimientos y conclusiones. Los Jesuitas de Barcelona están experimentando en algunas aulas de sus centros con este sistema, ya implantado en escuelas públicas de Cataluña o Madrid, con El Tomillar de Torrelodones. También sigue un principio parecido el sistema Amara Berri, en Guipúzcoa, que  basa el aprendizaje en la simulación de la vida cotidiana con dos ejes, un sistema globalizado y abierto y el proceso vital. Apuesta por impulsar los procesos de desarrollo de cada alumno, sin dividirlos en asignaturas como en el sistema tradicional. El segundo se basa en la utilización del juego y la imitación del mundo del adulto. Sus procesos metodológicos inciden en generar autonomía, potenciar la capacidad de crear o inventar y la socialización. Estos centros mezclan edades y permiten trabajar a cada alumno a su ritmo y nivel.
  • Grupos de crianza: En el blog 'crianzacompartida' explican que estos grupos surgen por iniciativa de padres a los que las guarderías convencionales no terminan de convencerles. "Las familias afines se juntan y se organizan para que sus niños se críen juntos como si se tratara de una gran familia ya sea en el hogar en que convertimos nuestros locales o en las calles del barrio jugando con sus vecinos, con mucha atención de los adultos, tanto de padres como de educadores pues aún son muy pequeñitos y nos necesitan mucho", describen. Principalmente están orientados a niños menores de 6 años.
  • Madres de día: Es probablemente la opción que más está creciendo entre las alternativas educativas, principalmente para los bebés. La asociación que las aúna describe su función como "crear un ambiente donde se permita a niños y niñas, que por diversas razones no puedan permanecer en el hogar con su madre y/o padre, desarrollarse saludablemente durante al menos los tres primeros años de vida, que al fin y al cabo son los pilares fundamentales para una vida sana y plena". Uno de sus aspectos diferenciadores es que trabajan en un hogar y con un máximo de cuatro niños. La propia asociación vincula a un centenar de madres de día, la mayoría en Madrid, pero también en Valencia, Cataluña, Navarra o Aragón.

El profesor Pericacho confía en que poco a poco estas metodologías impregnen a toda la educación, también a la pública. "Hay que educar en la vida, no para la vida. Educar no es solamente adquirir conocimientos puramente académicos, sino formarse como ciudadano responsable, crítico y feliz. Aquello que le demos a los alumnos en la escuela es lo que devolverán a la sociedad", defiende.

 

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