Las claves de un hogar feng shui: el principio de la decoración

No es una religión ni una tendencia decorativa llegada del lejano oriente. De hecho, aunque cuenta con una historia milenaria, su adaptación a nuestros hogares lo han convertido en los principios fundamentales para conseguir una decoración que nos proporciona armonía y bienestar.

Las claves de un hogar feng shui: el principio de la decoración

Aunque este método milenario que en lugares como Hong Kong tiene una gran influencia incluso en términos de urbanismo, en nuestro país se conoce de forma vaga y generalista. De hecho, a menudo, se confunde con elementos de decoración oriental cuando, en realidad, poco o nada tiene que ver con estos y sí mucho con la armonía que desprenden los espacios, sea cual sea su estilo. El feng shui es un método filosófico que se basa en la armonización energética y la ocupación consciente de los espacios donde habitamos y trabajamos. “Su traducción, ‘viento y agua’, hace referencia al movimiento de lo que denominamos chi o flujo vital de energía, que forma parte de todos los seres vivos e inanimados y cuyo flujo propicia salud, prosperidad y una vida armoniosa” explica Charo Bleda, directora de Larum.

¿Qué busca? 

“El objetivo principal del feng shui es la creación de un ambiente positivo y armonioso que mejore la vida de sus ocupantes”. Así resume las ventajas de la aplicación de las técnicas de esta disciplina Olga Travé, consultora e instructora de Estudio Feng Shui, quien aclara que “si estamos rodeados de desorden y oscuridad, lo más probable es que acabemos estresados y nuestro cuerpo se resienta. En cambio en un espacio armónico, acogedor, limpio y ordenado, nuestro ser se relaja y se siente con un nivel de energía óptimo”.

“Cuando nuestra vivienda está en armonía, nosotros nos impregnamos de esa armonía, nuestra vida fluye mejor, estamos más relajados, descansamos mejor, tendremos relaciones más satisfactorias y estaremos más centrados en lo importante” ratifica Montserrat Beltrán, directora de Feng Shui Montserrat Beltran.

Para ello, dicen desde la Escuela Europea del Feng Shui,  se dibuja el mapa Bagua de un espacio que muestra la correspondencia entre las diferentes áreas de nuestra vida y nuestra casa y que servirá de guía para la toma de decisiones. Otras herramientas del feng shui son la ubicación de la vivienda, las formas, colores y texturas que se utilizan, los símbolos personales, el ying-yang y la óptima utilización de los cinco elementos en casa: madera, fuego, tierra, metal y agua.

¿Dónde aplicarlo? 

Si bien las expertas consultadas coinciden en asegurar que el Feng Shui se aplica al conjunto de la vivienda y, por tanto, toda ella se beneficia de sus resultados, no es menos cierto que unos espacios lo harán en mayor medida que otros. De entrada, las zonas que más se van a beneficiar son el dormitorio, el salón y el baño. El primero porque nos permitirá descansar mejor, vitalizarnos y mejorar la relación de pareja. El segundo, porque es el lugar para compartir con familia y amigos. Y el tercero, porque puede hacer que se te escape toda la buena energía que tengas en el resto de la casa.

Cómo empezar

1. Vacíar la casa de todo aquello que ya no se necesite.

Cuando hay desorden en casa o en nuestro puesto de trabajo, la energía no circula adecuadamente. La energía no es algo que veamos: únicamente la notas, sintiéndote bien –o mal– al entrar en un sitio.

Energías positivas, orden y calidad de vida van, por tanto, de la mano. No es nada nuevo, de hecho, ésta es una de las bases del Feng Shui: Precisamente, el popular libro‘La magia del orden’, de Marie Kondo (2015), explica feng shui puro y duro.

2. Si queremos más orden en nuestra vida, empecemos por ordenar nuestro hogar.

Según el Feng Shui, todo lo que nos rodea interactúa directamente con nosotros. También nuestro hogar que, si está desordenado, alterará nuestro sistema nervioso, nos quitará energía.

“Es importante parar, observar la casa y dedicar tiempo a poner las cosas en su sitio: en seguida notaremos los efectos. Actuar en nuestro espacio más próximo puede, en definitiva, transformarnos interiormente. ¿Un ejemplo? Los despistes y mareos buscando cosas o papeles, generan estrés, mal humor y discusiones.

3. Modificar nuestros hábitos

Ordenar la casa implicará un periodo previo de entrenamiento. Los antiguos hábitos –adquiridos o no– tratarán de tirar nuestras acciones por la borda, y de conducirnos hacia lo anterior, bajo el argumento de que “yo soy un desastre por naturaleza”.

4. Entrenar el desapego

El feng shui implica deshacerse de todo lo que no se necesita, porque no tienen utilidad, porque se tienen por compromiso o porque no nos gustan.

¿Algún truco para los que solemos acumular objetos, “por si acaso las necesitamos… algún día”?

“Guarda todo esas esas cosas juntas en una caja, precíntala y pon una fecha de caducidad de, por ejemplo, un año. Si al cumplirse esa fecha no las has necesitado, hay que desprenderse de la caja por completo. Sin abrir”, dice, tajante, Olga Travé.

5. Antes de ordenar, eliminemos de casa todo lo que no nos sirve, no nos gusta o no funciona

-Regala o vende la ropa que hace más de dos temporadas que no te pones.-Arregla o recicla los aparatos que no funcionan, como lámparas estropeadas o una cafetera vieja: afectan a la energía del lugar y a nosotros.

-Lleva o vende los libros en cajas o metidos en armarios.

-Mira con calma los objetos decorativos que hay casa. Debemos rodearnos de cosas que nos gusten de verdad, y que no traigan malos recuerdos.

 

 

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La distribución de cada estancia

 

1. El recibidor debe dar la sensación de espacioso

Por eso elegiremos un color luminoso, como el blanco o amarillo. Es muy importante que haya luz en la entrada, si no natural, reforzado con lámparas de techo y/o sobremesa. Hay que colocar cosas que nos transmitan "buen rollo", como flores, velas o fotos, así como algo que represente el agua (elemento que atrae la buena fortuna). Y no poner espejos frente a la puerta, porque la energía rebota y se escapa.

2. Un salón lleno de energía positiva

La sala de estar es uno de los lugares con más energía: aquí entra, sale, se aposenta, se activa, se relaja... Para crear un ambiente que propicie encuentros positivos: Luz natural y buena ventilación -ventilar al menos una vez cada dos días-, así como poner plantas naturales son la base. Una buena ubicación es a la izquierda de la entrada de la vivienda.

Mejor no ponger los sofás de espaldas a la puerta, sino en L, apoyados en la pared y no enfrentados, y esconder el televisor tras un mueble. El mobiliario ha de ser el esencial y no tener esquinas muy pronunciadas, mejor redondeadas porque así el chi o energía vital fluye mucho mejor.

Se recomiendan materiales nobles, como la madera, y tejidos naturales. En cuanto a los colores, hay que utilizar una combinación equilibrada que facilite una circulación ni muy rápida ni muy lenta. Si escogemos paredes blancas, introduzcamos notas de color en los cojines por ejemplo.

La luz aportará la energía del elemento fuego y activa el chi, así que hay que combinar puntos de luz ambiental y puntual.

3. La cocina, el corazón de la casa

Su mejor ubicación es la zona más alejada de la puerta principal y en cuanto al debate ¿abierta o cerrada? El feng shui prefiere espacios delimitados para que las energías no se mezclen.

La zona de cocción no debe estar a espaldas de la puerta, pero si no es el caso, conviene colocar un espejo o un salpicadero de acero reflectante para que haga la función de retrovisor y evitar la sensación de alerta.

La zona de aguas debe estar debidamente separada de la de fuegos (la distribución en triángulo de trabajo es la mejor para que el elemento agua no apague al elemento fuego) y las islas son perfectas para fomentar la libertad de movimientos.

En cuanto a los materiales a elegir, la madera, el metal y el barro cocido o la arcilla. Incorporar plantas aromáticas para potenciar una energía fresca y vibrante. Las cocinas blancas son excesivamente frías; si es el caso, hay que añadir complementos en naranja, amarillo, rojo y verde.

4. Un baño revitalizante y relajante a la vez

Gracias al feng shui se puede potenciar el bienestar en el baño intentando aplicar estos preceptos: la puerta de entrada al baño no ha de estar enfrentada a la puerta principal de la vivienda o frente a la cocina. Es mejor evitar ubicarlo en el centro de la vivienda. Si el nuestro no ocupa el lugar deseado, se puede compensar haciendo que el inodoro no se vea directamente al abrir la puerta. Ocultarlo tras un murete o el lavabo es lo ideal. Evitar también tener el espejo con el lavabo enfrente de la puerta.

La madera es la gran aliada del feng shui para equilibrar la energía de un baño. Así que elijamos mobiliario de madera, formas sinuosas, huyendo de escalones y tarimas. Los colores de la tierra deben tomar las riendas, suplantando a blancos y negros o azules. Hay que mantener siempre la puerta cerrada del baño, los desagües y la tapa del inodoro y asegurarse de que no haya alguna fuga de agua. Poner alguna planta, junto con elementos simbólicos como fotos o cuadros, sin olvidar el orden y la limpieza.

6. Un dormitorio para dormir profundamente

La pared tras el cabecero ha de ser la más alejada de la puerta; la ausencia de cabecero genera inseguridad, ya que éste simboliza respaldo y seguridad.

Mesillas de noche y lamparitas son buenas para obtener protección a ambos lados, aunque no hace falta que sean idénticas. Y los espejos colocados frente a la cama o la puerta tienen un efecto negativo ya que, según el feng shui, dificultan el sueño. Por otro lado, una cama doble con dos colchones separados pueden conllevar desunión. Eliminar la zona de trabajo o ejercicio en el dormitorio, pero sí incorporar una chaise-longue o una butaca de lectura.

Aquí los colores deben ser suaves, tipo pastel, ni muy fríos ni muy cálidos. Los techos altos y vigas pueden equilibrarse con un dosel en la cama. Evitar tener aparatos que generen campos electromagnéticos, como tele, móviles, etc.

7. Un exterior protegido y abierto a la luz

Hay que proteger el jardín o terraza con vallas, árboles o plantas por el lado del que provengan los vientos fríos y el clima desfavorable. Y, a la vez, abrirlo a la luz del sol para que su calor entre. Relegar las rectas en favor de las curvas, mediante trepadoras, piedras que dibujen caminos...

El agua, esencial. Si se puede, es positivo instalar un estanque con peces de color dorado y tortugas. Las plantas más feng shui son el bambú, jazmín, crisantemos, orquídeas y pinos.

8. El valor de los detalles

Los complementos tienen un gran valor en esta filosofía, porque se encargan de generar positividad y alegría. No se aconsejan cuadros de objetos muertos, ni plantas secas, ni fotos de familiares fallecidos ni objetos rotos. En cambio, se valora mucho la presencia de flores frescas, así como cuidar los olores y colores en general, ya que influyen en el estado de ánimo.

Las mascotas favorecen el paso de la energía, igual que el incienso y las esencias florales.

 

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La decoración del salón comedor

Hay salones que, no sabes por qué, pero te invitan a tirarte en el sofá y hacen que el tiempo vuele ¿Qué los hace tan súperagradables?

-Un sofá cómodo y en posición feng shui para sentirte bien: Fabricado con materiales que aportarán confort, como tener una estructura de madera y un tapizado suave como el algodón o la lana y apoyado en una pared. Para el Feng Shui no funcionan los sofás que se colocan en mitad de la estancia, sin ningún apoyo detrás, y menos si dan la espalda a puertas y ventanas. Para sentirnos bien al 100% deberemos poder ver todo el salón cuando estemos sentados y controlar los accesos. Psicológicamente es importante porque nos ayuda a relajarnos ya que "controlamos" lo que nos rodea.

-Circulación fluida: La energía debe circular con toda libertad sin chocar contra ningún obstáculo. ¿Cómo lograrlo? Colocando el mobiliario siguiendo el mapa bagua, es decir, formando una figura cerrada y haciendo que no haya nada con mucho volumen entorpeciendo los pasos.

-La luz: No basta con instalar una luz en el centro de la sala. El salón pide un juego de luces. Desde lámparas colgantes sobre la mesa hasta lámparas de sobremesa en mesas auxiliares o aparadores y lámparas de pie o incluso en el suelo. La idea es crear un escenario con distintos focos de luz. Todos, cálidos y que no incidan directamente sobre quien esta cerca de ellos.

-Los colores: Entre las tendencias cromáticas actuales, estos son los colores feng shui: blanco huevo, piedra, arena y topo. Tonos claros pero no fríos, siempre con pigmentos cálidos. Y que ninguna pieza destaque con colores chillones por encima de las demás porque, según el Feng Shui, no permite relajarse.

Y tampoco que haya tonos muy oscuros, ya que entristecen y generan emociones negativas. Debe haber un equilibrio entre todos los colores elegidos. Así se logrará una armonía cromática que os aportará calma vital.

-La mesa: Una redonda, porque es la mejor para potenciar las relaciones humanas ya que facilita la comunicación, pero no de cristal porque los comensales suelen estar pendientes de no darles un golpe sin querer.

 

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Cuál es la mejor dirección para poner la cama

Según la Escuela Europea de Feng Shui, no existe una dirección concreta hacia la que una persona deba apuntar con su cabeza a la hora de dormir. Cada uno de los puntos cardinales puede tener un efecto diferente. Se dice que el norte aporta un sueño profundo en lo físico; el sur un sueño más espiritual; el este facilita el despertarse pronto por la mañana; el oeste, el caer dormido por la noche. El valor de las direcciones varía según la tradición cultural: los budistas evitan dormir hacia el norte ya que fue en la dirección en que murió el Buda y en la que se coloca ritualmente a los lamas que van a morir. En India se considera más beneficioso el Noreste.

En opinión de Ángel García, consultor de la Western School of Feng Shui de EE.UU, lo más importante es situar la cabecera contra una pared sólida que te permita tener una clara vista de la puerta y la ventana sin situarte directamente frente a ninguna de ellas. La razón es que, dentro de la Escuela Europea y siguiendo el Feng Shui de la Forma, tiene más valor la ubicación que la dirección. Es más importante dónde y cómo está la cama que no hacia donde apunta.

La cama debería tener una cabecera y algo sólido tras ella. El lugar donde dormimos debería estar despejado de elementos problemáticos y ser un lugar de descanso, refresco y relajación. La vista es por tanto importante, no solo por el tipo de objetos que se ven, sino por tener una buena visión del lugar de entrada a la habitación. La cama no debería estar directamente frente a ninguna puerta, ni la del dormitorio, ni la del baño. A las ventanas se les debe dar un tratamiento similar, ya que dormir directamente bajo una ventana conlleva una cabeza demasiado "llena de estrellas" al despertar.

También es importante lo que hay al otro lado de la pared. Es muy delicado que tras la cabecera de tu cama se encuentre un inodoro, los fogones de la cocina, una escalera o una zona especialmente desordenada. Únicamente si todos estos principios están cubiertos deberíamos buscar una orientación por puntos cardinales. Hay que tener en cuenta que el propósito común de estos principios es que el dormitorio y especialmente la cama sean lugares de seguridad, comodidad y fluidez, que son los principios fundamentales del feng shui. Esto es aún más importante en una estancia donde pasamos tantas horas como el dormitorio. Cambia poco a poco en tu habitación todos los elementos que no te hagan sentirte segura hasta que la conviertas en lugar de acogida y paz.

 

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Cinco plantas que te harán dormir mejor

Tyler Davis, un experto de Orchard Supply Hardware, revela las cinco plantas y flores que te ayudarán conciliar un sueño reparador:

Sanseviera

Beneficios:Los seres humanos necesitan oxígeno todo el día, todos los días... y conseguir niveles más altos durante la noche conduce a un sueño aún mejor. Aunque la mayoría de las plantas liberan oxígeno durante el día y descansan por la noche, la sanseviera libera oxígeno todo el tiempo, incluso mientras duermes.

Cuidados:Esta planta vive en casi cualquier tipo de luz. Riega una vez cada dos semanas.

Lavanda

Beneficios:Hay una razón por la que encontramos la lavanda en detergentes para ropa, hay estudios que han demostrado que la flor púrpura podría ayudar a calmar y relajarse. La planta de lavanda viva emite un olor más fuerte que la lavanda seca (las que encontramos a menudo en bolsitas), así que añade una planta a tu dormitorio. Ese olor fresco y reconfortante te guiará a una tranquila noche de sueño.

Cuidados: Necesitan mucha luz, así que trata de colocar la maceta cerca de una ventana soleada. En verano, incluso puede vivir fuera, o cualquier lugar a pleno sol.

Lirios de la paz

Beneficios:Esta planta de interior es un purificador de aire natural, lo que significa que absorbe sustancias químicas nocivas como el formaldehído, el moho en el aire, y otros tipos de alergenos y libera oxígeno purificado en el aire. Y mantener el aire limpio te ayudará a mantenerse más saludable, lo que significa disfrutar un mejor de sueño durante la noche.

Cuidados:El lirio de la paz puede vivir con poca luz, por lo que es perfecto para un dormitorio sin grandes ventanas. Riega una vez a la semana, pero si tienes la planta cerca de una ventana o cerca de la calefacción en invierno, mejor dos veces.

Gardenia

Beneficios: No se puede negar el perfume de esta hermosa flor blanca, y resulta que su aroma tiene un efecto sedante.

Cuidados:La gardenia es un poco más difícil de cuidar. Necesita mucha luz pero indirecta. ¡Sus hojas se quemarán si tiene demasiada luz directa!

Jazmín rosa

Beneficios: No sólo esta pequeña flor quedará preciosa en lamesilla, su aroma es un relajante natural. Reduce la ansiedad y ayuda a tener un sueño más reparador.

Cuidados: La planta en maceta debe estar cerca de una ventana soleada, y asegúrate de que no tenga demasiado agua. Puede encontrarla ya en macetas en algunos centros de jardinería.

 

 

 

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